Publicado en Curiosidades, Poesías y Citas, Reflexiones

De Cenicienta a MI..

No tuve que pensarlo mucho y ya lo doy por certero. Esto es así, no me vengan a decir que no tiene NADA que ver, o que estoy dándole más vuelta al asunto.
Las mujeres tenemos esa locura con los zapatos por el cuento de Cenicienta…



Escenario 1:
Te levantás super temprano, trabajás como una loca todo el día (sea como fuere, en tu casa y/o en la oficina), cuando cae el sol ni aún así dejás de trabajar. Entonces surge la gran oportunidad para desconectarse, post-gimansio o yoga… se organizó una salida. Para ello,  te vestís de punta en blanco. Maquillaje, acorde a la ropa, aros, collar… pero nada se compara con la sensación que recorre desde la punta del dedo del pie a la cabeza, ni bien terminás de calzar tu talón en el zapato que más te gusta, con el que tenés muchas historias que los unen… ya instantáneamente te sentís una princesa o una reina… (¿te suena?)

Escenario 2:

Estás paseando por un centro comercial, bien sea shopping mall o una calle donde se concentran todos los locales. Paseando, mirando de todo un poco, vestidos, pantalones, sacos, remeras, polleras, aros, collares, cintos y de pronto, al menor estilo Sex and the City… Hello, Lover! Se te ilumina la mirada, tus pupilas se agrandan, ves un modelo de zapato que parece un ensueño. Pensás en tus gastos, no deberías comprarlo… pero tenés que tenerlo; bueno, sólo me lo pruebo, pensás….
Entrás, ni siquiera te dignás a disimular mirando otros modelos y después disparás -Hola, el modelo de la vidriera en 7, por favor.-
Caminás de un lado al otro en la espera, luego te sentás en los puff, tamborileás tus dedos contra tus piernas, mientras… “escupís” tu zapato de tu pie derecho…y esperás ansiosa el momento del encuentro con el pie desnudo. Se acerca la vendedora y con delicadeza, lo saca de su caja, tu boca esboza una leve sonrisa, pestañeás lentamente y al momento que te lo entregan, tragás con nerviosismo.
Acariciás el suave cuero y luego, introducís tu pie que se desliza lenta y delicadamente contra el suave cuero que parece acariciar tu pie, como si estuvieran destinados, calzas primero los dedos en su delicada boca de pez, luego terminás de calzar el talón que abraza firme pero tiernamente tu pie.  Levantás la mirada del pie y la enfocás en el espejo. SOÑADO, ya empezó la transformación a un pie precioso, como de una modelo, esa sensación de princesa ya tintinea en todo el cuerpo… y decís con tus ojos llenos de luz – ¿Cuotas sin interés tenés?-

No les parece que esta descripción es similar a la de encontrarse con el príncipe azul, que ya todas sabemos que no existe, y que, claro, destiñe.
¡Es hermoso! Me lastima un poco pero lo adoro.. ¿qué voy a hacer? Nadie es perfecto, después me pongo curitas… Claro, con los zapatos pasa lo mismo.

El ponerse un par de zapatos elegantes, refinados, nuevos o no, nos renueva; como si, por el mero hecho de calzártelos,  uno deja la mochila de la carga laboral, la carga de la casa (orden, limpieza, gastos) de la familia, de los problemas, todo. Calzarse los zapatos es la culminación del acto de transformarse, o al menos, tal vez yo.. que lo último que me pongo son los zapatos.
Para las fanáticas de los zapatos… ¿qué es lo que nos provoca esta pasión?

¿De dónde viene este cuento? ¿Lo inventó astutamente algún zapatero europeo para aumentar sus venta? Tal vez fue alguna loca de los zapatos que eficazmente sintetizó lo que era la vida de una mujer en el siglo XIX-? O simplemente la pasión de los zapatos responde al concepto y esencia que está oculto en el cuento. La transformación, dejar de ser una persona común, ordinaria, agobiada por responsabilidades, amarguras y otras yerbas, para transformarse instantáneamente en otra cosa, más refinada, más elegante.. renovada.
Para eso está wikipedia y me ha sorprendido saber que no es un cuento original de los hermanos Grimm sino que viene de  casi 2 siglos antes y que hasta China tiene su versión, en donde la Cenicienta Oriental se transforma completamente con sólo  ponerse los 2 zapatos…
http://es.wikipedia.org/wiki/Cenicienta

Qué podemos decir entonces... se ve que las mujeres tenemos ya muchos siglos con ese machaque subliminal en cuentos de hadas al irnos a dormir que hasta me parece que se ha generado una nueva cadena de adn con el gen “shoe-lover” o “shoe-aholic
La diferencia hoy día, es que ya el príncipe azul no te trae el zapato… te lo comprás vos y eso.. es mucho más gratificante.

Como sea, por lo pronto… voy a seguir juntando zapatos que me hacen sentir como una reina…

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Autor:

Devota del MKT, MKT digital, SMM. Soy geek y techie!

4 comentarios sobre “De Cenicienta a MI..

  1. Bien! Towanda!
    Madre de Dios…!!! Iba leyendo y se me iba dibujando mas y mas fuerte una sonrisa picara imcontenible. Que esta divertidisimo pero mas que me eso, me sorprendio y me encanto la descriptiva detallada, casi poetica del momento “aquel” tuyo cuasi orgasmico de cuando te calzaste tu zapato.. Uff que calor!! Jaja
    Ya mas en serio, esta tan bueno y capitalizando en tu amor por el “Scarpe”, o mínimo que yo haría es ofrecerlo a alguna Zapateria de renombre como parte de una estrategia de Advertising en publicaciones de modas o algo así …
    A todas estas, que tu haces diseñando cuadernos Kiuku en vez de crear el mas fabuloso portafolio de Zapatos jamás visto? , que con esa pasión y talento yo hasta me canso ganso de servir de inversionista 😀 y a vender Zapatos de Suela Azul! (por lo del príncipe 😉 )
    Bien Romi!
    Besos Towandosos.

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